53 MUERTOS DEJA TORMENTA XYNTHIA EN EUROPA.
Tormenta Xynthia deja 53 muertos en Europa occidental
Francia es el país más castigado
En Francia, en las regiones del litoral y del centro del país fueron barridas por los fuertes vientos y lamentaron sus habitantes la muerte de más de 45 personas tras el paso de la tormenta Xynthia.
Al menos 53 muertos, de los cuales 45 sólo en Francia, ha dejado hasta este domingo la tormenta Xynthia, que con fuertes vientos y mareas barre desde el sábado a Europa occidental provocando inundaciones y cortes de electricidad
Francia, con entre 45 y 50 muertos según el recuento provisional del ministerio del Interior, es el país más castigado por la tormenta, una de las más violentas ocurridas desde la de diciembre de 1999, que dejó 92 víctimas.
El primer ministro, François Fillon, calificó la tempestad de "catástrofe nacional" y dijo que el restablecimiento de la electricidad demorará "varios días", tras una reunión de crisis en la que participaron varios ministros.
En un comunicado, el presidente Nicolas Sarkozy pidió al gobierno "que actúe sin tardanza para que las medidas de solidaridad nacional puedan llegar rápido".
Las autoridades francesas pedirán este lunes que la Unión Europea que otorgue una partida especial de su fondo de solidaridad para ayudar al país a hacer frente a los estragos que causó la tormenta.
El domingo por la mañana, un millón de hogares estaba privado de electricidad. A las 18H00 (17H00 GMT), la cifra bajó a medio millón, según la filial de distribución de la empresa pública de electricidad EDF.
El departamento más afectado fue Vendée (oeste), con un balance provisional de treinta muertos, según la prefectura. En varias localidades, los techos de ciertas casas apenas emergían del agua, y algunas familias esperaban angustiadas noticias de sus parientes desaparecidos.
En el departamento vecino de Charente-Maritime murieron seis personas, entre ellas un niño de diez años. Sarkozy anunció que el lunes visitaría ambos departamentos.
Otras regiones del litoral y del centro fueron barridas por fuertes vientos y lamentaron víctimas mortales, que o bien se ahogaron, o murieron por la caída de árboles o incluso asfixiadas por los gases de un generador.
La tempestad, que se formó en el Atlántico, llegó el sábado al litoral portugués con menos violencia que lo previsto, pero sin embargo provocó una víctima: un niño que murió aplastado por un árbol en Paredes (noroeste)
En España, la tempestad dejó tres muertos.
Este domingo por la tarde la tormenta salió de Francia, camino de Bélgica, Alemania y Escandinavia.
Bélgica lamentó este domingo su primer fallecido: un hombre muerto por el desplome de un árbol en su jardín en Jodoigne, cerca de Bruselas.
En Alemania, en donde soplaron vientos de hasta 110 km/h, tres personas murieron. Un hombre falleció y su esposa resultó herida al caer un árbol sobre su automóvil en la Selva negra (suroeste), según la policía.
Asimismo, una mujer que hacía jogging murió al caer un árbol en Bergheim, en Renania del Norte-Westfalia (norte), al igual que un hombre de 69 años al oeste de Francfort.
En Suiza los vientos llegaron hasta los 160 km/h, según la policía del cantón de Vaud (oeste), pero no se registraron víctimas.
La tormenta perturbó los transportes, aéreos como ferroviarios. Este domingo, la aerolínea Air France anuló más de cien vuelos de unos 700 con salida y llegada en el aeropuerto parisino de Roissy-Charles de Gaulle. El tráfico regresó progresivamente a la normalidad este domingo por la noche.
En el aeropuerto de Francfort más de 200 vuelos fueron anulados. La estación central de ferrocarriles de esa ciudad fue cerrada y numerosos trenes que partían de Stuttgart fueron anulados.