NICARAGUENSES ACUDEN A ELECCIONES EN EL CARIBE.
Nicaragüenses acuden a las urnas en elecciones regionales caribeñas PDF
domingo, 07 de marzo de 2010
La población de las comunidades caribeñas de Nicaragua comenzó a acudir hoy temprano a los centros de votos en un clima de paz y tranquilidad, pero los primeros resultados del escrutinio sólo se conocerán en horas de la noche.
Imágenes transmitidas por canales televisivos mostraron largas filas de votantes en colegios electorales de Puerto Cabezas y Bluefields, cabeceras departamentales de las regiones autónomas del Atlántico Norte (RAAN) y del Sur (RAAS), respectivamente.
A la cita concurren 669 candidatos, de los que serán elegidos tres por cada uno de los 15 municipios que componen cada una de las dos comunidades.
Tanto en la RAAN como en la RAAS, los 45 consejeros electos escogerán posteriormente entre ellos a los gobernantes de cada territorio.
Sin embargo, las características específicas de estas dos regiones, donde la población está muy dispersa y abundan las comarcas a las que es muy difícil el acceso, complican la compilación de los votos.
Por este motivo, los primeros resultados, principalmente los de áreas urbanas, se conocerán bien entrada la noche de hoy, pero otros serán anunciados mañana lunes.
Esta es la sexta ocasión en que las poblaciones de la RAAN y la RAAS concurren a las urnas para elegir a los integrantes de sus respectivos gobiernos regionales.
La anterior cita de este tipo se efectuó en 2006, ganada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la RAAN, mientras en el sur la victoria fue para el Partido Liberal Constitucionalista (PLC). El FSLN aparece hoy como amplio favorito para repetir la victoria en la RAAN y aspira a superar los resultados del 2006 en la RAAS y desalojar a los liberales del gobierno de ese territorio.
Encabezado por el controvertido ex presidente Arnoldo Alemán, el PLC se vislumbra como el gran perdedor de estos comicios, que sus principales dirigentes califican desde hace semanas de fraudulentos, lo que en círculos políticos locales se interpreta como una admisión anticipada de una derrota electoral.
Por lo pronto, la población continúa ejerciendo su derecho al voto en un ambiente de calma, garantizado por un fuerte dispositivo policial, que aplica un riguroso plan preventivo en evitación de incidentes.