ACUSAN DE PEDOFILIA AL VATICANO.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, afirmó hoy que los "esfuerzos" para "implicar personalmente" al Papa en los escándalos de pedofilia en la Iglesia católica "fracasaron", en declaraciones a Radio Vaticano. "Es más bien evidente que en estos últimos días hay algunos que han buscado -con cierto ensañamiento en Múnich- elementos para implicar personalmente al Santo Padre en las cuestiones de los abusos" sexuales, "pero está claro que esos esfuerzos han fracasado", señaló el padre Lombardi en la radio que dirige.
Ayer, Benedicto XVI aprobó las medidas que la Iglesia alemana adoptó para combatir los abusos sexuales, el mismo día que un influyente diario de ese país denunció que autorizó alojar a un presunto sacerdote pedófilo en su diócesis cuando era arzobispo de Múnich. La denuncia fue lanzada por el diario Süddeutsche Zeitung, que sostiene que en la década de los 80, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, actual Benedicto XVI, responsable de la diócesis, dio el visto bueno para albergar al sacerdote, acusado de abusos sexuales a menores, con el fin de que fuera sometido a terapias.
"Se decidió en 1980 hospedar al abad H. en una parroquia para que pudiera someterse a una terapia. El ex arzobispo participó en la toma de decisión", reconoció en un comunicado ayer el arzobispado de Múnich, al confirmar informaciones que el diario publica en su edición impresa.
Pese a la decisión de someterlo a terapia y a las sospechas de abusos sexuales que pesaban sobre él, "el abad fue designado a título indeterminado asistente-capellán en una parroquia de la diócesis de Munich por el vicario general de la época, Gerhard Gruber", recalcó el comunicado.
Condenado y multado
En junio de 1986, el abad fue condenado a una pena de 18 meses de cárcel en suspensión y a una multa de 4,000 marcos (2,813 dólares) por abusos sexuales sobre menores por el tribunal de Ebersberg, que le ordenó además seguir una sicoterapia. Desde entonces sigue en actividad en Baviera, pero las autoridades episcopales no han tenido conocimiento de ningún otro incidente, según el comunicado del arzobispado.
Interrogado sobre el caso, Lombardi, adelantó que el actual pontífice no está involucrado directamente con el asunto y que monseñor Gruber, "asumió todas las responsabilidades", en una nota oficial. "El nombramiento en varias oportunidades del abad H. en funciones espirituales fue un grave error. Asumo toda la responsabilidad", declaró por su parte monseñor Gruber, en el comunicado. "Lamento profundamente que esta decisión haya podido provocar abusos sobre adolescentes y pido perdón a todas las personas que hayan sido perjudicadas", añadió el religioso, que exime así al actual pontífice de toda culpa en el caso.
El Papa afligido
El fenómeno de los sacerdotes pedófilos roza así a la mayor autoridad de la Iglesia, el mismo día en que el Papa y la Iglesia alemana decidieron importantes medidas para combatir el asunto con el fin de evitar que se repitan casos en el futuro.
"El Papa estaba muy afligido y siguió con atención y profunda conmoción los hechos descritos", indicó ayer el presidente de la conferencia episcopal alemana, monseñor Robert Zollitsch. El pontífice recibió en el Vaticano al obispo alemán, con el que conversó por 45 minutos para examinar el delicado caso, que involucra inclusive al prestigioso coro dirigido por 30 años por el hermano del pontífice. "De ese caso no hablamos", adelantó el religioso.
La Iglesia Católica alemana es objeto desde enero de una serie de acusaciones de abusos sexuales y violencia contra niños en escuelas e internados en los años 70 y 80, y en 19 de las 27 diócesis han sido denunciados casos. "Todas las estadísticas prueban que el problema de los abusos a menores no involucran sólo a la Iglesia Católica. Aunque no existe en Alemania otra comunidad que tenga normas tan severas, que se aplican desde hace 8 años", afirmó.
"Queremos sacar a la luz la verdad, sin falsos respetos hacia nadie, inclusive aquellos casos ocurridos hace mucho tiempo, porque las víctimas tienen derecho", sostuvo. "Vamos a continuar por ese camino para curar las heridas del pasado y evitar que se repitan en el futuro", agregó.
Entre las medidas que la Iglesia de ese país ha adoptado está la de colaborar siempre con la justicia ordinaria, "a excepción de los casos en que la víctima pide no involucrarla", aclaró. Una suerte de "catálogo", con las medidas internas a seguir, está siendo elaborado e incluye, entre otras, la oferta de "asistencia humana, sicológica y pastoral adecuada".
El gobierno alemán criticó la semana pasada duramente a la jerarquía de la Iglesia Católica por haber ocultado con "un muro de silencio" el escándalo, que se extiende día a día a otros países del viejo continente, en particular Irlanda, Holanda, Austria y hasta a Italia, donde un ex alumno de un monasterio de Bolzano (norte) denunció ayer abusos sexuales durante los años 60.