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ROMPEN EL “DIQUE” EN PROYECTO TUMARÍN


El presidente de Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua, CHN, el brasileño Marcelo Conde, informó ayer que alcanzaron un acuerdo para indemnizar a 315 familias que habitan en la zona donde se desarrollará el proyecto Tumarín, que está valorado en US$1,100 millones, y que tendrá una potencia instalada de 253 megavatios.

Conde declaró en conferencia de prensa que tras el convenio con las 315 familias, que son dueñas de 160 fincas y de 300 propiedades de entre 20 y 500 manzanas, el proyecto hidroeléctrico Tumarín arrancará en octubre con la construcción del plantel de obras que dará condiciones a los trabajadores.

Con el acuerdo alcanzado en las negociaciones, que se retomaron el domingo después de un impasse de varios meses, los pobladores aceptaron despejar la vía donde se construirá la carretera de unos 50 kilómetros que conectará al poblado de San Pedro del Norte con el lugar donde estará la obra.

Tumarín estará ubicado en el municipio de La Cruz de Río Grande, Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, y será construido en un período de cuatro años. Tendrá una potencia instalada de 253 megavatios con una generación anual estimada en 1,184 gigavatio hora.

“Llegamos a un acuerdo positivo a todos los intereses y soportables para el proyecto, factibles a ellos (las familias), y sobre todo que desbloquea los servicios del acceso a la carretera”, indicó el presidente de CHN.

En las negociaciones participaron autoridades del gobierno local, de la Procuraduría General de la República y del sector energético, indicó Conde.

A partir de agosto próximo, Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua empezará a pagar las indemnizaciones a las familias, sin embargo, las autoridades de este consorcio evitaron brindar detalles del monto a desembolsar, alegando cuestiones de seguridad.

En 2009, cuando se aprobó la ley, se estableció un precio de US$800 por manzana de tierra, y a ese costo se logró un acuerdo de pago con el 90% de los productores que serían afectados por el proyecto hidroeléctrico, quedando pendiente un 10% que no aceptaba ese monto.

Como parte del proyecto Tumarín, se iniciará el desvío de las aguas del Río Grande de Matagalpa. Posteriormente se construirá una represa con una potencia instalada de 253 megavatios, informó el gerente general de CHN, Roberto Abreu de Aguilar.

En noviembre pasado el proyecto incrementó sus costos de operación en US$300 millones, pasando de US$800 millones en 2009 --cuando se aprobó y publicó la Ley Especial para el Desarrollo del Proyecto Hidroeléctrico, Ley 695--, a US$1,100 millones, según la reforma aprobada por la Asamblea Nacional.

La reforma permitió también dar mayor seguridad jurídica a los inversionistas, ampliando los beneficios fiscales. Según la ley, el período de exoneración de impuestos municipales será de 15 años para el proyecto Tumarín, pues en la Ley 532 --de Incentivos de Energía Renovables-- el plazo es de 10 años.

Tumarín contribuirá a cambiar la matriz energética de Nicaragua. En 2017, el 72.6% de la energía de Nicaragua se generará a partir de fuentes renovables, siendo las hídricas las de mayor peso en la producción en un 35.6%, han dicho fuentes del sector a El Nuevo Diario.

La obra facilitará la electrificación de la región y conectará a la zona al Sistema Interconectado Nacional de Energía.

La obra estará lista en su capacidad máxima en 2017, generará un ahorro al país de US$70 millones promedio al año, informó Conde. Durante su ejecución generará unos 6,000 empleos, directos e indirectos, sin embargo, Marcelo Conde indicó que el impacto de la obra podría ser mayor.

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