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Sucesos

Edición: 24 04:59:44 de noviembre del 2014


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Descripción


Homicidio, homicidio imprudente y abuso de autoridad en sus funciones fueron los tres delitos acusados contra el ex oficial Cristian Enrique Pérez Aguilar en perjuicio de Paulo Enrique Hernández Galeano (q.e.p.d.) y Carlos Alberto Evans, quien tiene aún alojada en su cuerpo la bala que el oficial disparó contra él y su amigo.

Este es el tercer caso judicializado en que un patrullero de la Policía dispara contra un motorizado por no detenerse ante su señal de alto, causándoles la muerte en claro abuso de autoridad. Aunque es el primero acusado por abuso de autoridad.

Cuando el resultado del abuso no es la muerte, sino daños patrimoniales, psicológicos, exposición de personas al peligro y tortura, quedan impunes, según denuncias acumuladas en organismos de derechos humanos.

La causa se ventiló en el Juzgado Quinto Distrito Penal de Audiencia de Managua, donde el juez Julio César Arias admitió la acusación, ordenó prisión preventiva y programó la audiencia inicial para el próximo 2 de diciembre a las 9:30 de la mañana.

Según los hechos acusados por el Ministerio Público, el pasado 18 de noviembre a eso de la 1:30 de la madrugada el ahora occiso viajaba con su amigo Evans en una moto en el sector de Monseñor Lezcano cuando presuntamente el oficial Pérez, ahora acusado, les hizo señal de alto y al no detenerse les disparó en la espalda.

La misma bala que penetró a Hernández quitándole la vida, también penetró a su amigo quien conducía la moto y se le alojó en el cuerpo. Según el sobreviviente él daría la vuelta para detenerse porque iba rápido y no vio a tiempo la señal de alto, pero el policía disparó desde la patrulla en que se movilizaba con otro policía.
Simularon asalto

Preliminarmente la Policía informó a los medios de comunicación que dan cobertura de sucesos nocturnos que los motorizados habían sido víctimas de un asalto, incluso el fallecido no tenía las botas y otras pertenencias, pero el sobreviviente los desenmascaró.

También informaron que el vehículo de dos ruedas había sido recuperado en Ciudad Sandino. Afortunadamente Méndez Evans no quedó muy grave y le contó a su hermano cómo en realidad sucedió el hecho.

'Dice que los policías le hicieron parada, y ellos iban a dar la vuelta para pararse. Ellos (los policías) creían que se iban a ir y les dispararon', dijo María Ivonne Evans, madre del sobreviviente.

Pérez Aguilar realizaba patrullaje en un vehículo Lada acompañado por el agente Rafael Gómez. Evans relató que al momento del disparo él sintió algo caliente en la espalda y le preguntó a su amigo si lo habían pegado y este respondió que no, pero luego cayó de la moto y le hizo de seña que se fuera.

El sobreviviente condujo hasta Ciudad Sandino, donde sus familiares lo llevaron al hospital y pasó interno por unos días. Los médicos le dijeron que tiene alojada la bala y que si se la sacan puede morir.

Un caso similar sucedió en el 2013, cuando el motorizado Marcos Cajina recibió un disparo en la espalda, realizado por el policía Luis Urbina Escobar, por no llevar casco.

El otro caso fue en el 2012, cuando Harold Alfonso Amador Andino, de 26 años, originario de Juigalpa, recibió dos disparos en la espalda de parte de un oficial por no acatar una señal de alto. En este caso resolvieron que la víctima no acató la señal del alto, pero el policía actuó de forma incorrecta al realizar disparos contra la humanidad del motorizado.

El 7 de noviembre pasado, un escolta de la jefa de facto de la institución, primera comisionada Aminta Granera, disparó en ráfaga su arma de fuego y puso en peligro la vida de las personas que estaban en la parada de buses, cuando la caravana de Granera pasaba por el kilómetro 8 de la Carretera Norte, en el sector de La Rocargo.

En esa ocasión la Policía emitió una nota a través de la cual alegó que el subcomisionado Ebert Paniagua disparó de ?forma accidental?, aunque los testigos señalaron que el oficial disparó en ráfaga.

También está el caso de Mariel Silva, quien denunció ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos que el pasado 4 de noviembre, en el barrio Campo Bruce, de Managua, su vehículo en marcha fue impactado en tres ocasiones por balas disparadas por un agente identificado como Fernando Valdez Chavarría.