FUNIDES: HASTA 190 MIL NICAS PERDERÍAN SUS EMPLEOS
Managua 24 Junio del 2009
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) advirtió ayer que entre 30 mil y 190 mil personas podrían perder su trabajo durante los próximos tres años en Nicaragua. La situación se podría agravar aun más si el Gobierno no toma acciones concretas que contribuyan a mejorar el deteriorado clima para los negocios, como el respeto a las leyes y a la institucionalidad.
“Los problemas institucionales internos, sumados a la crisis económica mundial, están afectando la inversión privada y el clima para los negocios, lo cual influye directamente en el deterioro de la actividad económica y la pérdida de empleos”, subrayó Carlos Muñiz Bermúdez, coordinador de la Comisión de Estudios Económicos y Sociales de Funides.
Muñiz participó ayer en la presentación del nuevo Informe de Coyuntura Económica del Funides, a la que asistió el vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, quien prometió “hablar francamente” con el presidente Daniel Ortega, a como dice que regularmente hace, sobre el panorama económico actual y las perspectivas futuras que recién acababa de escuchar.
Funides estimó la posible pérdida de empleos, tomando como referencia la magnitud de la caída del Producto Interno Bruto (PIB) del país, según tres posible escenarios.
Durante la presentación del Informe, personalidades como el ex ministro de Educación, Humberto Belli y la ex directora ejecutiva del desaparecido Consejo de Planificación Económico y Social (Conpes), Violeta Granera, destacaron que el Gobierno de Ortega debe respetar las leyes e institucionalidad, como uno de los principales pasos para evitar un mayor deterioro de la economía nacional.
DE MAL EN PEOR
Carlos Muñiz Bermúdez, coordinador de la Comisión de Estudios Económicos y Sociales de Funides, explicó que la entidad estimó tres escenarios para los años 2009, 2010 y 2011, “que dependen del comportamiento de la economía internacional y también del comportamiento de políticas internas en el campo institucional”.
Como consecuencia, Funides estima que en un primer escenario el desempleo aumenta en los tres años en 30,000 personas; en 145,000 personas en el escenario dos y en casi 190,000 en el escenario tres, el más pesimista.
“Por lo tanto, es importante asegurarse que tomemos las políticas necesarias para minimizar la pérdida de empleos”, reiteró Muñiz.
En un primer escenario, según destacó el director ejecutivo de Funides, Mario Arana, el PIB nicaragüense caería este año 1.5 por ciento.
“Las grandes diferencias en los posibles resultados económicos y sociales bajo los escenarios 1 y los escenarios 2 y 3 apuntan la necesidad urgente de mejorar la institucionalidad del país a fin de promover la inversión y el apoyo externo”, destaca Funides en su reporte.
El primer escenario, que sería el menos dañino para el país en comparación con los otros dos, supone que el Gobierno tomará medidas para mejorar la institucionalidad del país, lo que reduciría el riesgo país y mejoraría el clima de inversión.
También supondría la captación de mayores recursos externos, los cuales permitirían que el Gobierno aumente el gasto en el presupuesto, “lo que sería deseable siempre y cuando el aumento se dirija a mejorar la productividad del país y a mitigar los efectos de la recesión en el empleo y los más pobres”.
Los escenarios 2 y 3 suponen que no hay mejoras institucionales, lo que conllevaría a una continua caída en la inversión y limitaría el gasto público.
Funides estimó que el escenario 3, el más extremo, la actividad económica caería tres por ciento tanto este año como el próximo, y crece sólo 0.5 por ciento en el 2011. La razón es que a los problemas de carácter interno se le añade un escenario más desfavorable de la economía internacional.
Funides aclara que estas proyecciones no pretenden tener un alto grado de precisión, pero sí son indicativas de las dificultades por las que podría atravesar la economía y la población en los próximos años.
APOYO EXTERNO ES VITAL
Funides indicó que el apoyo externo (incluyendo remesas, donaciones, inversión extranjera y préstamos) es vital no sólo para darle margen de maniobra al Gobierno para mitigar los efectos de la crisis internacional, sino también para el sector privado y la economía en su conjunto.
El país requirió el año pasado un apoyo externo por el orden de los 2,500 millones de dólares, que fueron dirigidos tanto al sector público como privado. Y los recursos que anualmente requerirá el país en los próximos tres años podrían ser de entre 2,200 millones y 2,600 millones de dólares, dependiendo de los escenarios que se materialicen.
Esto resalta la necesidad de ser cuidadosos en tener un clima político, institucional y macroeconómico que atraiga y no ahuyente el apoyo externo. De lo contrario, la situación sería aún más difícil de lo que se proyecta, destacó Arana.
PREMIO A MALAS ACCIONES
En este punto el ex ministro de Educación, Humberto Belli, se preguntó si no sería “un premio” para el Gobierno el que el FMI confirme el desembolso de recursos en el marco del acuerdo económico, o que el Grupo de Apoyo Presupuestario decida, finalmente, descongelar los recursos que mantiene retenidos tras el fraude electoral de noviembre.
“¿Acaso no se fortalecería la tendencia autoritaria del Gobierno?”, insistió Belli.
Al respecto, el vicepresidente Morales Carazo declaró: “Ante el planteamiento de uno de los participantes, de que ante el entorno político si había cooperación del FMI era como un premio en lugar de castigo, sin animo de polemizar el castigo no es a los gobiernos, sino a los pueblos”.
Calificó como “creíbles” las cifras proyectadas por Funides, así como “bastantes ajustados a la realidad los panoramas que se presentan”.
“Se enfatizó mucho también en el clima de inversión, de tranquilidad y la influencia que tiene el entorno político sobre el económico”, subrayó Morales Carazo, al admitir que, en ese sentido, “es fundamental” buscar como separar ambos temas.