EMPRESARIOS CRITICAN A FUNES POR VIOLENCIA IMPARABLE EN EL SALVADOR
SAN SALVADOR/AFP
La cúpula empresarial de El Salvador criticó este lunes la incapacidad del gobierno de Mauricio Funes para contener la violencia, mientras el mandatario gestiona en Estados Unidos más ayuda para enfrentar ese problema en un encuentro con Barack Obama.
Inquieta por una tasa de 13 homicidios diarios, la Asociación Nacional de la Empresa Privada se pronunció "ante la galopante delincuencia que azota el país, la incapacidad gubernamental de controlarla y, en solidaridad con el clamor ciudadano" que demanda elevar los niveles de seguridad.
"Alarma enormemente que el clima de inseguridad pueda rebasar los límites de las autoridades y de las instituciones responsables de aplicar justicia y velar por la seguridad de los salvadoreños", subrayó la cúpula empresarial.
El pronunciamiento coincide con una visita de Funes a Washington, donde preveía plantear al presidente Obama "una petición" regional para "fortalecer" el Plan Mérida que busca contener el narcotráfico y otros grupos criminales, como las violentas pandillas.
La también llamada iniciativa Mérida es un programa de 1.400 millones de dólares mediante el cual Estados Unidos apoya con material, personal y entrenamiento a las fuerzas de seguridad en México, América Central y el Caribe en su lucha contra el crimen organizado. México recibe el mayor monto de ayuda.
En San Salvador, el cuestionamiento al gobierno izquierdista se produce luego de que la Cámara de Comercio reveló que en el departamento de San Miguel en 2009 (oeste) se cerraron 900 negocios por falta de recursos para pagar las extorsiones de delincuentes.
"Es preocupante el incremento del accionar cada vez más complejo y peligroso de las pandillas en las escuelas, el incremento de asesinatos atroces y extorsiones, el uso de explosivos, así como la asociación de estas agrupaciones con elementos del crimen organizado y el narcotráfico", precisó la ANE.
La vinculación de las pandillas con el crimen organizado y el narcotráfico son "signos" que ya han sido "alertados" por expertos internacionales que "sugieren medidas más fuertes y voluntad política", recordó el ente empresarial.
Los empresarios también fustigaron al gobierno por permitir una reciente manifestación de familiares de pandilleros, quienes demandaron un mejor trato a los reclusos, a pesar de que en las cárceles se planifican y ordenan múltiples crímenes.
"Es indignante que mientras familias enteras son desgarradas por asesinatos y la ciudadanía en general demanda mayor seguridad, grupos delictivos y personas relacionadas marchan libremente con pretensiones de exigir derechos humanos, suavizar las leyes penales", subrayó la ANEP.
Además cuestionó que los familiares de reclusos hayan solicitado "eliminar" la Ley del Crimen Organizado y sugerir la retirada del Ejército, desplegado para vigilar las zonas de alto riesgo.
"Con delincuentes no se puede negociar bajo ningún punto de vista", advirtió la ANEP.
El país "demanda la búsqueda de soluciones definitivas para contener la creciente ola delincuencial que afecta la estabilidad familiar, la productividad del país y la sana democracia", agregó.
"Es urgente reforzar el combate a la delincuencia con medidas para recuperar el control y el mantenimiento de territorios", bajo dominio de pandillas, dijo.