NUEVO GOBIERNO CHILENO MANTENDRÁ TROPAS EN ZONAS DEVASTADAS POR SISMO
Las tropas chilenas que garantizan la seguridad y el orden en las zonas que fueron devastadas por el sismo de magnitud 8,8 en la escala de Richter y el posterior tsunami, registrados ambos el pasado 27 de febrero, permanecerán cumpliendo esa tarea, según anunció el presidente electo del país suramericano, Sebastián Piñera, quien el próximo jueves asume el cargo.
Piñera, quien además sostuvo que puede ampliar la permanencia de efectivos militares en otras localidades de su país, desestimó así la observación expresada por el actual ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, quien indicó que la presencia militar en las calles de algunas ciudades en Chile recordaban la época de la dictadura de Augusto Pinochet.
En ese sentido consideró es importante prolongar la presencia de las tropas militares en las zonas afectadas por los dos fenómenos naturales, pues "son una institución que tienen herramientas muy útiles en época de catástrofe".
Luego del sismo y posterior tsunami, la actual presidenta chilena, Michelle Bachelet, ordenó el envío de unos 14 mil militares a las regiones de Biobío y Maule, las más afectadas, en el contexto de su decreto de estado de excepción por catástrofes.
Bachelet también ordenó esta medida para hacer frente a algunas situaciones irregulares en esas regiones, las cuales incluyeron saqueos a locales comerciales por parte de personas damnificadas que buscaban provisiones.
Piñera reiteró que el Gobierno que asumirá "ampliará el estado de catástrofe en forma selectiva en aquellas localidades que lo requieren".
Al nuevo mandatario, según estimaciones hechas por Bachelet, le tomará casi todo su período de gobierno para desarrollar el proceso de reconstrucción del país.
En este aspecto, Piñera señaló que prepararía un "proyecto de ley de urgencia, una ley de reconstrucción" para ajustar el presupuesto de 2010 a las necesidades de la catástrofe.
Las evaluaciones oficiales preliminares dan cuenta de unos mil 200 millones de dólares en daños a infraestructura, así como otros tres mil 600 millones de dólares para la reconstrucción de hospitales destruidos por la acción sísmica.
En la madrugada del 27de febrero un sismo de magnitud 8,8 en la escala de Richter azotó a Chile siendo las zonas más afectadas la región del Maule y Biobío (centro - sur). Posteriormente un tsunami remató a las poblaciones costeras.
Hasta la fecha, la catástrofe ha dejado un saldo de 467 víctimas identificadas, según informó e día lunes el viceministro del Interior, Patricio Rosende.